La oferta y la demanda de trabajo confluyen en el mercado laboral. Cada año decenas de miles de estudiantes recién graduados inician su andadura en su trayectoria profesional. El primer paso es redactar su currículum vitae donde deben recoger toda su experiencia formativa: títulos oficiales, cursos a los que han asistido, formación práctica, asistencia a seminarios, conferencia... conocimientos y habilidades relacionados con los idiomas, la informática u otros más específicos relacionados con su vocación profesional.
Tanto en el currículum vítae como en la carta de presentación el candidato a una oferta de trabajo debe demostrar su potencial para justificar que es la persona idónea para desarrollar el trabajo. A esa capacidad de sacarse rentabilidad profesional se denomina empleabilidad . Un término que pretende reivindicar las oportunidades que posee un individuo para conocerse a sí mismo, formarse y vender sus cualidades y aptitudes durante el proceso de selección.
Una vez seleccionado para un determinado puesto laboral el trabajador deberá conocer la relación laboral que establece con la empresa, esto es: el tipo de contrato . Existe una gran variedad y dependiendo de ello se tendrá una serie de derechos y deberes . En este sentido es muy importante conocer aspectos claves como el calendario laboral, la duración de la jornada, la nómina, las vacaciones o los permisos para poder cumplirlos con la mayor rigurosidad y profesionalidad posible.
FUENTE; http://desarrollo-profesional.universia.es/mercado-laboral/

No hay comentarios:
Publicar un comentario